martes, 25 de agosto de 2009

¿QUE TAN CAPACITADO ESTAS PARA DIRIGIR?






Para poder responder esta pregunta es necesario saber en primera instancia que es dirección, o dirigir; esto es, ejecutar los planes establecidos, a través de la orientación y guía al recurso humano de la organización, mostrando liderazgo para el logro de los objetivos organizacionales.
Una vez que sabemos que es dirigir, podemos decir que quien dirige tiene que saber tomar decisiones correctas que ayuden al desempeño de las de las actividades establecidas para el correcto desarrollo de la organización, también tiene que, manejar equipos de trabajo, así como, supervisar y controlar el trabajo realizado.
Para poder describir de manera más extensa las funciones antes mencionadas, debemos decir que el administrador debe tener ciertas habilidades directivas que lo ayudaran al desempeño eficiente de sus funciones. Las características de estas habilidades son:
Conductuales: Son acciones que llevan a la obtención de un resultado, que se presentan de manera cotidiana, son observadas por otros y eso influye en los subordinados.

Controlables: esto quiere decir que dichas habilidades pueden demostrarse, practicarse, mejorase o frenarse, de manera conciente.
Desarrollar: se necesita de la práctica y la retroalimentación, para mejorarse o corregirse.
Interrelacionadas: es decir, que no se aíslan o se presentan de manera separada, se apoyan unas con otras, y esto es lo que permite la flexibilidad necesaria para la toma de decisiones.
Contradictorias: como en todas las cosas no todo es perfecto, y esta característica nos recuerda que no todas las habilidades que se poseen son para trabar en equipo o para desarrollar relaciones interpersonales, ni tampoco son todas para el desarrollo individual únicamente.

Cuando el administrador conoce y desarrolla las habilidades necesarias para la dirección, podemos hablar de los estilos de dirección que puede adoptar con sus subalternos y que creará un ambiente de trabajo, que puede ser beneficioso o puede perjudicar el crecimiento de la organización.







  1. Paternalista: Satisface las relaciones y pone atención a las necesidades de cada empleado, para crear un ambiente amigable. Se basa en la motivación y el las recompensas Solo se trabaja si hay una recompensa de por medio.

  2. Burocrático: Es la aplicación del mínimo esfuerzo para realizar el trabajo. Solo se trabaja para conservar el puesto, sin preocuparse por otros. Se obtienen pocos resultados en cuanto al logro de los objetivos.

  3. Autocrático: Mejora de las condiciones de trabajo para lograr la eficiencia en las operaciones, sin que el trabajador intervenga o lo haga en lo mínimo. El enfoque primordial es hacia la producción. Existe rebeldía por parte de los trabajadores.


  4. Transformador: Se obtienen logros de las personas, pues son comprometidos, participan de forma común. Se interesa en el recurso humano y en la producción. Hay máxima productividad y motivación.


  5. Democrático: Se equilibran las necesidades y el estado de ánimo del trabajador par obtener niveles satisfactorios. Se armonizan los intereses, tanto personales, como organizacionales. Hay un adecuado desempeño.

Para un desempeño adecuado de las funciones de un administrador, se deben, como ya dijimos, poseer las habilidades necesarias, y ejercerlas con el estilo de dirección que mejor se adapte a cada individuo, para que el desempeño sea sobresaliente y eficaz, tanto del administrador, como de las personas a su cargo.
Esto representa una gran responsabilidad para el manejo de equipos de trabajo; un grupo y un equipo, aunque parecen términos similares, no lo son.
Un equipo es un conjunto de personas reunidas y realizando actividades similares, pero con objetivos y metas personales; mientras que un equipo es un conjunto de personas que comparten un objetivo, con una misión compartida y responsabilidad colectiva.
Después de conocer la diferencia entre estos dos términos, podemos decir que un administrador se debe enfocar al desarrollo y transformación de grupos, en equipos de trabajo, para que haya una sobrevivencia de la organización, mediante la innovación, adaptación y motivación, que estos equipos crean dentro del ámbito laboral.
Se deben diferenciar cinco niveles de trabajo colectivo en la organización:




  • Grupo de trabajo: hay una interacción para compartir información, perspectivas, pero sin un propósito común, y mucho menos responsabilidad mutua.


  • Seudo equipo: existe una oportunidad de desempeño, pero no de manera colectiva, hay poco desempeño individual y no se obtiene beneficio conjunto.

  • Equipo potencial: desempeño adicional, con propósitos claros y mayor disciplina. El desempeño aumenta, si existe una buena idea.

  • Verdadero equipo: comprometidos con los propósitos y metas establecidas, responsables mutuamente, complementan al resto con sus habilidades e ideas.

  • Equipo de alto desempeño: no solo cumple, si no que exceden las condiciones del equipo, están comprometidos con el crecimiento individual y organizacional.

Saber tomar decisiones, e integrar equipos de trabajo, es esencial, pero no sirve de nada si no se supervisa el trabajo y trayecto de las actividades realizadas, para de esta manera enseñar, orientar, asesorar y perfeccionar, para conducir a los subordinados a obtener los resultados deseados. Se pueden, de esta manera delegar responsabilidades, evaluar el desempeño y los resultados. Y controlar para identificar las desviaciones presentadas durante el proceso y tomar las medidas correctivas apropiadas.


La dirección, no es una tarea fácil, se debe estar preparado, tanto teórica, como de manera práctica; es por ello que el administrador, debe prepararse en las funciones de dirección, para poder desempeñarse en el área laboral de manera efectiva.

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